
La parchita es el nombre que le damos en Canarias a la fruta de la pasión o maracuyá.
Es una fruta exótica originaria de Sudamérica y Centroamérica, cuyo cultivo fue introducido en las islas en el S. XIX.
Como tantas otras frutas tropicales, la parchita se da especialmente bien en estas latitudes, y se cultiva y produce para su uso comercial desde hace ya décadas.
Hay dos variedades que se trabajan en la actualidad, la Parchita amarilla o Passiflora edulis Sims var y Parchita morada o Passiflora edulis Sims var purpurea.
Lo cierto es que cada vez se consume más, tanto sola como para recetas dulces o saladas.
So quieres saber más sobre esta fruta exótica, te recomendamos este artículo.
Su sabor cítrico y ácido la hace ideal para repostería, así que hemos querido preparar este bizcocho con parchita que ha sido un éxito.
Sale un bizcocho esponjoso, pero con cuerpo y con el sabor tropical que le da esta fruta.
Para la elaboración del bizcocho hemos usado la harina esponja flor de Comeztier, que es la ideal para cualquier tipo de bizcocho.

Y ya sin más te dejamos la receta.
Si quieres ver más recetas de bizcochos ricos, mira este de zanahoria con harina de espelta o este otro con gofio de avena.
Índice de contenidos
Bizcocho de parchita o maracuyá
Bizcocho de parchita
Equipamiento
- 1 Molde para bizcocho
- 1 Horno
Ingredientes
- 5 huevos
- 250 g de azúcar
- 100 ml de jugo de parchita natural* y algo de la pulpa
- 100 g de aceite de girasol o de oliva virgen extra arbequina*
- 1 yogur natural o griego
- 250 g de harina esponja Flor de Comeztier
- 6 g de levadura para postres Comeztier 1 cda. sopera aprox.
- Una pizca de sal
- Azúcar glas Comeztier para decorar
Instrucciones
- Enciende el horno a 170 °C, con calor arriba y abajo.
- Parte las parchitas por la mitad, extrae la pulpa con una cuchara y pásala por un colador fino para extraer el jugo. Reserva las pepitas.
- Separa las claras de las yemas de los huevos.
- Monta las claras a punto de nieve con una cucharada de azúcar para que queden más firmes y reserva.
- En otro bol añade las yemas con el azúcar y bate hasta obtener una crema bien disuelta y esponjosa.
- Incorpora el aceite, el yogur y el jugo de las parchitas y bate hasta que esté bien mezclado.
- Añade la harina tamizada junto con una pizca de sal y la levadura y mezcla hasta que esté homogéneo.
- Por último, incorpora a la mezcla las claras montadas a punto de nieve, en varias tandas y con movimientos envolventes, para que no se baje la masa.
- Si te gusta les puedes añadir un par de cucharadas de las pepitas de la parchita (es opcional).
- Vierte en el molde previamente engrasado (yo uso spray antiadherente, es una maravilla, no se pega nada).
- Hornea entre 35 y 45 min. Eso dependerá de tu horno y del molde que estés usando. Comprueba que está listo pinchando con un cuchillo, si sale limpio estará.
- Saca del horno, colócalo sobre una rejilla, y desmolda cuando hayan pasado unos 10 min. Deja que se enfríe sobre la rejilla.
- Una vez frío del todo, espolvorea con azúcar glas Comeztier, por encima.
Notas
- No vale usar zumo de parchita envasado, no tiene nada que ver. Si no encuentras parchita fresca, suele haber pulpa de parchita natural congelada en los supermercados.
- Cuando es temporada, yo misma compro más parchitas, le saco la pulpa y la congelo para cuando la quiero usar.
- La cantidad de parchita la puedes variar, si te gusta más o menos intenso, y si está más verde o más madura. Si está muy verde, estará más ácida, entonces es preferible poner menos cantidad de lo que se indica en la receta.
- El aceite de oliva de la variedad arbequina es óptima para repostería, ya que tiene un sabor mucho más suave que otras variedades. Úsala sin miedo, el aceite de oliva virgen extra siempre es más saludable que el de girasol.



